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<?xml-stylesheet type="text/xsl" href="../assets/xml/rss.xsl" media="all"?><rss version="2.0" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"><channel><title>Sin Dioses (Publicaciones sobre estado)</title><link>http://sindioses.org/</link><description></description><atom:link href="http://sindioses.org/categories/estado.xml" rel="self" type="application/rss+xml"></atom:link><language>es</language><copyright>Contents © 2001-&lt;script&gt;var hoy=new Date(); document.write(hoy.getFullYear())&lt;/script&gt;&lt;noscript&gt;2100&lt;/noscript&gt; &lt;a href="mailto:editores-sindioses@googlegroups.com"&gt;Sin Dioses&lt;/a&gt; Se permite la reproducción del contenido para fines educacionales y/o científicos siempre y cuando se mencione claramente nuestro sitio web, así como el nombre del autor de cada artículo. Se prohibe su reproducción con fines comerciales.</copyright><lastBuildDate>Sun, 16 Nov 2025 22:42:33 GMT</lastBuildDate><generator>Nikola (getnikola.com)</generator><docs>http://blogs.law.harvard.edu/tech/rss</docs><item><title>¿Se debe enseñar religión en los colegios y escuelas?</title><link>http://sindioses.org/sociedad/religion-colegios.html</link><dc:creator>Carlos Gaviria Díaz</dc:creator><description>&lt;div class="line-block"&gt;
&lt;div class="line"&gt;originalmente en &lt;a class="reference external" href="http://www.semana.com/educacion/articulo/debe-ensenarse-religion-en-los-colegios-escuelas/411972-3"&gt;Semana&lt;/a&gt; el 13 de diciembre de 2014&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;img alt="" class="primera align-right" src="http://sindioses.org/sociedad/CarlosGaviria.jpg"&gt;
&lt;p class="primera"&gt;Aunque al usar la palabra religión todo el mundo sabe de qué hablamos, juzgo conveniente partir de una definición que oriente las razones que se expongan a favor o en contra de su enseñanza en las instituciones de educación primaria y secundaria.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Acojo la que propone Nicola Abbagnano en su Diccionario de Filosofía: &lt;em&gt;"La creencia en una garantía sobrenatural ofrecida al hombre para su propia salvación y las prácticas dirigidas a obtener o conservar esta garantía. La garantía a que apela la religión es sobrenatural, en el sentido de que va más allá de los límites a que pueden llegar los poderes reconocidos como propios del hombre…"&lt;/em&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En síntesis es la creencia en un ser supremo, creador del universo, ordenador de la marcha del mismo, garante de una vida ultraterrena eterna y feliz para quienes observan sus mandatos e infeliz para quienes los desconocen.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Hay una gran variedad de religiones, posiblemente algunas no suficientemente descritas en la definición citada, pero como allí si quedan comprendidas las que nos son más familiares, partimos de ella para responder a la pregunta que se nos ha formulado.&lt;/p&gt;
&lt;img alt="" class="align-left" src="http://sindioses.org/sociedad/trinidad.jpg"&gt;
&lt;!--  --&gt;
&lt;p&gt;Lo primero que debe anotarse es que la creencia no es objeto de demostración ni de verificación sino de aceptación por un acto de fe, que nada tiene que ver con la razón ni con la experiencia que son las fuentes del conocimiento intersubjetivo, es decir, el que puede compartirse con los demás, pues está sujeto a demostración o a refutación. Un buen ejemplo de creencia es el dogma de la Santísima Trinidad, según el cual en Dios hay tres personas distintas, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, que constituyen una sola sustancia divina. No es fácil que la razón lo comprenda, ni la experiencia pueda ratificarlo, pero si usted es cristiano no puede remitirlo a dudas. O lo acepta, y está en la verdad, o no lo acepta y está en el error. Hoy, por ventura, no condenan a morir en la hoguera a quienes no lo aceptan, pero en el pasado muchos ardieron. Por ejemplo, el médico y erudito español Miguel Servet, quemado vivo en Ginebra en 1553 por mandato de Juan Calvino, uno de los líderes de la Reforma Protestante que sin embargo predicaba la libertad de conciencia… Igual suerte corrió unos años después Giordano Bruno, astrónomo y filósofo italiano condenado por la Inquisición católica a igual tormento, por sostener tesis, relativas a la astronomía, que la Iglesia consideraba heréticas.&lt;/p&gt;
&lt;img alt="" class="align-right" src="http://sindioses.org/sociedad/ninosCoran.jpg"&gt;
&lt;!--  --&gt;
&lt;p&gt;Obligar a alguien a que acepte como verdades, cosas que su conciencia rechaza o que están contradichas por la razón y la experiencia, es un auténtico crimen contra la naturaleza racional de los humanos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ahora bien: como la religión es un hecho social innegable, debe ser identificado, estudiado y evaluado con honestidad y ecuanimidad. Es, a mi juicio, un error ignorarlo o soslayarlo. Por eso, en los planes de estudio de primaria y secundaria debe contemplarse un espacio para reflexionar sobre este fenómeno y señalar los efectos que produce, con absoluto rigor y honestidad. Pero adoctrinar al niño y al adolescente en cualquier tipo de creencias religiosas y obligarlo a aceptar dogmas que la razón y el sentido común rechazan, es sofocar su conciencia y debilitarlo como ser pensante.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sería deseable que los maestros hicieran accesible para los estudiantes un texto tan bello y tan esclarecedor sobre el asunto, como &lt;em&gt;El porvenir de una ilusión&lt;/em&gt; de Sigmund Freud. Cito, de él, un breve pasaje: &lt;em&gt;“De los hombres cultos y de los trabajadores intelectuales no tiene mucho que temer la civilización. La sustitución de los motivos religiosos de una conducta civilizada por otros motivos puramente terrenos se desarrollaría en ellos calladamente. Tales individuos son, además de por sí, los más firmes sustratos de la civilización. Otra cosa es la gran masa inculta y explotada, que tiene toda clase de motivos para ser hostil a la civilización... Si no se debe matar única y exclusivamente porque lo ha prohibido Dios, y luego resulta que no existe tal Dios y no es de temer, por tanto, su castigo, se asesinará sin el menor escrúpulo, y solo la coerción social podrá evitarlo. Se plantea, pues, el siguiente dilema: o mantener a estas masas peligrosas en una absoluta ignorancia, evitando cuidadosamente toda ocasión de un despertar espiritual, o llevar a cabo una revisión fundamental de las relaciones entre la civilización y la religión”&lt;/em&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Al indoctrinamiento en cualquier sistema religioso, dogmático, hay que contraponer entonces, la reflexión antropológica, sociológica e histórica del fenómeno, para ilustrar y no pervertir la mente del educando.&lt;/p&gt;
&lt;hr class="docutils"&gt;
&lt;aside class="footnote-list brackets"&gt;
&lt;aside class="footnote brackets" id="footnote-1" role="doc-footnote"&gt;
&lt;span class="label"&gt;&lt;span class="fn-bracket"&gt;[&lt;/span&gt;*&lt;span class="fn-bracket"&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p&gt;Exmagistrado de la Corte Constitucional de Colombia y excandidato presidencial.&lt;/p&gt;
&lt;/aside&gt;
&lt;/aside&gt;
&lt;hr class="docutils"&gt;
&lt;div class="nocalibre docutils container"&gt;
&lt;p&gt;Volver al &lt;a class="reference external" href="http://sindioses.org/sociedad/index.html"&gt;índice de artículos&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;a class="reference external" href="http://sindioses.org/principal.html"&gt;Menú principal&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;</description><category>dogmas</category><category>educación</category><category>estado</category><category>laicidad</category><guid>http://sindioses.org/sociedad/religion-colegios.html</guid><pubDate>Thu, 02 Apr 2015 22:11:00 GMT</pubDate></item><item><title>La importancia de un Estado Laico</title><link>http://sindioses.org/sociedad/estadolaico.html</link><dc:creator>Edgar Isch López</dc:creator><description>&lt;p class="primera"&gt;Un punto vital de cualquier Constitución política es la definición del carácter del Estado en el cual la sociedad se compromete a vivir. Dentro de ello, en los actuales momentos, llama la atención la resistencia a lograr la declaratoria de Estado laico, frente a lo cual se crea un fuerte debate en el que no faltan los absurdos de pretender que se trata de un ataque a todos los creyentes.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El laicismo, por el contrario, llama a una postura universalista de respeto al pensamiento de cada quien y, particularmente, de su creencia religiosa o del hecho de no tener ninguna. La igualdad de los ciudadanos independientemente de su postura frente al fenómeno religioso, es parte indisoluble de la igualdad ante la ley y de un Estado de Derecho en el cual la legislación está por encima de los intereses particulares.&lt;/p&gt;
&lt;img alt="estadolaico1.jpg" src="http://sindioses.org/sociedad/estadolaico1.jpg"&gt;
&lt;p&gt;El Estado Laico implica además la autonomía del Estado, la independencia entre la ley civil y las normas religiosas o filosóficas particulares, por lo que el laicismo es parte de la soberanía del país. Caso contrario, nos ponemos por debajo de las decisiones de un organismo distinto a los elegidos en votación universal como es el caso de los organismos que dirigen de cualquier culto particular, muchas veces de carácter extranjero, como puede ser el caso del país del Vaticano.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Una falsedad mantenida es que el laicismo es una imposición. Absurdo, pues permite por el contrario la libertad de conciencia y de cultos, no los impide ni pone uno de ellos por encima de otros sino que los garantiza, por supuesto siempre y cuando no atenten a los derechos humanos y a las leyes penales, pues no se puede justificar asesinatos o pedofilia como si se tratase de un asunto de fe. Así, toda fe religiosa y filosófica, incluyendo las ateas, agnósticas y otras, tendrán la misma posibilidad de expresar su pensamiento, de practicar sus ritos, si los tuvieren, y de sentirse en plena igualdad de condiciones con las demás.&lt;/p&gt;
&lt;img alt="estadolaico2.jpg" src="http://sindioses.org/sociedad/estadolaico2.jpg"&gt;
&lt;p&gt;El creyente de un credo, y en el Ecuador están registrados más de 200, no sentirá la amenaza de que se le quiera imponer otra religión, pero tampoco podrá imponer la propia. El laicismo asegura la existencia de todos en la casa común, sin que nadie se sienta aislado o segregado y para ello se determina la separación entre el Estado y las organizaciones religiosas, en donde una iglesia (mayoritaria o minoritaria, eso no importa) no determine las acciones del Estado y donde el Estado no interfiera en las acciones de las agrupaciones religiosas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pero en el Ecuador hay centenares de miles de compatriotas que se sienten relegados, desde el momento mismo en que se volvió a invocar a dios en la Constitución de la nefasta constituyente de Oswaldo Hurtado. ¿Cuál dios es el citado? ¿El de los pueblos indígenas que adoraban al sol hasta que a sangre y fuego se les impuso el catolicismo? ¿El de los ecuatorianos que profesan el judaísmo o el hinduismo? ¿el del mayoritario catolicismo bajo la orientación de la teología de la liberación o el de los católicos ligados a la historia del fascismo y agrupados en el Opus Dei? ¿Y los ateos y agnósticos, quedan fuera del amparo de esa Constitución? Una invocación de ese tipo es de por sí un acto excluyente contra todos los que no se sientan plenamente representados en ella y la Constitución se entiende que es para todos y todas, sin exclusión de ninguna especie.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pero el problema es mayor y ha sido históricamente discriminatorio, tal y como lo señalaron representantes de distintas iglesias cristianas en abril del año pasado (2007) al visitar a la comisión del Conesup que trabajaba una propuesta constitucional. El presidente de la Confraternidad Evangélica, el pastor Nelson Castro, indicó que frente a una Ley de Libertad de Conciencias y de Culto, que le da mayor representación a la Iglesia Católica, las minorías religiosas se han visto afectadas. “No hemos tenido nunca una equidad religiosa”, afirmó el pastor Castro, reclamando que la separación de la Iglesia y del Estado se vea en la práctica o, de lo contrario, que todas las iglesias tengan el mismo derecho a participar en organismos del poder público. Imagínese, por ejemplo, el lector más de 200 representantes religiosos al Consejo Nacional de Educación, donde ahora solo tiene presencia el representante de la educación ofrecida por la iglesia católica (duplicando la presencia de la educación privada frente a uno solo de los educadores fiscales).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El ejemplo anterior demuestra que la única igualdad real se puede dar si el Estado se mantiene defendiendo el interés común de todos y sin distinción, pero no en trampas burocráticas de supuesta igualdad que resultan en la sola presencia de la fe mayoritaria (si es que hay un solo catolicismo, lo que muchos religiosos han puesto en duda). Eso ya se demostró cuando se autorizaron clases de religión en las escuelas fiscales, pues para cumplir las condiciones los miembros de una fe religiosa menos numerosa deberían encerrase en una sola escuela para hacer uso del derecho que estaba al alcance de otros.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La historia del Ecuador está llena de actos de imposición religiosa. En 1830 los indígenas son puestos bajo tutela de los párrocos, para que se acaben los credos originarios; en 1852 la Asamblea Constituyente decretó la expulsión de los jesuitas ante su intromisión en todos los asuntos del Estado y su enorme poder económico; en 1862 se firma un Concordato entre Ecuador y el Vaticano que otorga a los obispos la capacidad de censurar libros y fija que la educación será solo católica; ese Concordato se vuelve ley y se entrega a la Iglesia Católica la potestad de aceptar o no cualquier sociedad u organización en 1886, lo que se ratifica en 1889 en “la Carta negra” de García Moreno; así, hasta 1885 en que el obispo de Portoviejo, Pedro Schumacher, pide a los católicos que luchen con las armas en contra de los revolucionarios alfaristas, que una vez victoriosos declaran en la Constitución de 1906 la separación de la Iglesia y el Estado, en 1908 confiscan los bienes inmuebles del clero e inician la educación laica.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pero la acción política de los obispos y pastores es constante, recordemos que su perfil de candidato presidencial entre líneas llamaba a sostener los puntos de vista de la derecha. Lo más grave es que pretenden que la moral que ellos dicen defender es la única válida, descalificando en los peores términos a las prácticas sexuales diversas, a los defensores de los derechos sexuales y reproductivos, a los integrantes de otras religiones calificadas indiscriminadamente como sectas o herejías.&lt;/p&gt;
&lt;img alt="estadolaico3.jpg" class="align-right" src="http://sindioses.org/sociedad/estadolaico3.jpg"&gt;
&lt;p&gt;Los opuestos al laicismo creen poseer la verdad indiscutible y se sienten con el derecho de imponerla a los demás. Los opuestos al laicismo tienen, por tanto, una inclinación autoritaria que explica que Bush acuda al nombre de Dios para invadir Irak, que Al-qaida también recurra al nombre de Dios para sus actos terroristas o que la cúpula del Vaticano haya pactado con Hitler, al que nunca desmintió cuando decía que mataba a judios en cumplimiento de un mandato bíblico. El debate es, entonces, entre laicismo o autoritarismo. Y todos sabemos que el autoritarismo no es democracia. Y que los creyentes que rechazan el uso político de la religión, por parte de Bush, Hitler, Bucaram Febres Cordero o Noboa, saben bien la necesidad de que su fe sea respetada y no mezclada en los asuntos de la política.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El laico, por el contrario, estará dispuesto a poner todo en la mesa de discusión, menos el derecho a disentir, a pensar diferente, a asumir como derecho personal y privado el derecho a ser parte o no de un credo. El laicismo no impone ni la fe ni la falta de fe, solo garantiza la separación entre una creencia personal y el Estado que nos debe cobijar a todos, con la diversidad que sea.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Uno de los derechos humanos es precisamente el de la libertad de culto. Siendo el Estado el obligado a garantizar la vigencia de los derechos humanos, la única forma de hacerlo es declarándose laico y eso significa neutral y separado de toda fe religiosa, sin apoyar a ninguna ni económicamente ni de otro modo, fortaleciendo la educación laica, renunciando al uso de todo símbolo religioso (recuérdese a presidentes dando las medidas antipopulares con un crucifijo a su espalda), ratificando la separación de las prácticas públicas y privadas, sosteniendo la igualdad ante la ley y evitando los conflictos de origen religioso que se dan cuando hay sentido de imposición de una fe sobre otra.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Una última aclaración es que el laicismo es una propuesta clara, que pone a todos los credos filosóficos y religiosos en la misma condición y la idea de que la ley debe cobijar a todos. Esto no puede expresarse como “Estado Multiconfesional” porque este termina siempre en una suerte de comunidades cerradas, mientras el laicismo abre el diálogo y mutuo respeto.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En resumen, el laicismo es garantía de derechos humanos fundamentales, es condición de la vida democrática, componente de nuestra soberanía y respeto real a las distintas posiciones de pensamiento. Por ello, la nueva Constitución debe expresamente dar ese carácter al Estado ecuatoriano, que respete los derechos y trabaje con una visión integradora para todos y todas, sin ningún tipo de exclusión.&lt;/p&gt;
&lt;hr class="docutils" style="clear: both"&gt;&lt;div class="nocalibre docutils container"&gt;
&lt;ul class="simple"&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;Volver a la sección &lt;a class="reference external" href="http://sindioses.org/sociedad/index.html"&gt;Sociedad y religión&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;&lt;p&gt;&lt;a class="reference external" href="http://sindioses.org/principal.html"&gt;Menú principal&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;
&lt;/div&gt;</description><category>estado</category><category>laicismo</category><category>religión</category><guid>http://sindioses.org/sociedad/estadolaico.html</guid><pubDate>Sat, 24 Jan 2009 02:00:00 GMT</pubDate></item></channel></rss>